viernes, 2 de julio de 2010

Un gran balance...

Me parece que la falta de tiempo ha reducido notablemente mis escritos, además de bajar la calidad de aquellos, jaja. Sigo pensando en que, cuando Dionisios se manifiesta mediante aquél elixir, cual divino heraldo, hace surgir las más profundas inspiraciones, quebrando esos esquemas e impedimentos interiores que siempre son una cadena para mis dedos.

Se termina un semestre, un pequeño descanso y empieza el otro...

Una nueva actitud y una renovación constante en mi cosmovisión. Experiencias dolorosas que hoy rinden frutos al saber que fueron muy funcionales a la hora de pulir el espíritu y al momento de afrontar una vida de aparencia hostil, pero que exige mucha adaptación.

Destruyendo lo inservible y creando la senda por la que se ha de marchar. Restaurando lo destrozado, quizás con una reminiscencia de lo que alguna vez fue, aunque esta vez enfocándolo en lo que realmente vale.

Puedo decir que me siento pleno... con una medida justa de alegría, tristeza, añoranza y deseo. También una nivelación entre arrogancia y odio... Me parece que estoy experimentando una anhelada unión de opuestos interiormente. Solamente estoy esperando la deseada catársis, deseandola canalizar en algo que aún es objeto de búsqueda...

Nunca me gustó hablar mucho de mí, así que eso sería todo...

Saludos a los que pasan.

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